Un motor de combustión interna es un tipo de motor térmico en que la combustión se da en el interior de sí mismo, es decir dentro del cilindro; es un proceso donde se transforma la energía química del combustible en energía mecánica. Ejemplo, un motor de automóvil.
Existen tres posibles vías de utilización:
1. Mezclar el biocarburante, en pequeñas proporciones, con los combustibles tradicionales de manera que permita su utilización en los motores actuales.
2. Transformación del biocarburante para obtener otro más adecuado para su uso en los
motores existentes.
3. Adaptación del motor al combustible.
Los cambios en las propiedades físico-químicas del combustible producidos por la presencia del bioetanol tienen una serie de repercusiones técnicas sobre el funcionamiento de un motor:
1. La presencia de bioetanol mejora el índice de octano de las gasolinas.
2. El oxígeno incorporado con el bioetanol rebaja la relación aire-combustible estequiométrica, lo que permite la introducción de una mayor cantidad de combustible por ciclo en el cilindro.
3. El bioetanol presenta gran poder corrosivo, pudiendo incluso afectar a pinturas, provocar la formación de impurezas y originar obstrucciones, especialmente en presencia de agua. Deberán ser utilizados conductos resistentes al ataque de los alcoholes.
Los cambios en las propiedades físico-químicas del combustible producidos por la presencia del bioetanol tienen una serie de repercusiones técnicas sobre el funcionamiento de un motor:
1. La presencia de bioetanol mejora el índice de octano de las gasolinas.
2. El oxígeno incorporado con el bioetanol rebaja la relación aire-combustible estequiométrica, lo que permite la introducción de una mayor cantidad de combustible por ciclo en el cilindro.
3. El bioetanol presenta gran poder corrosivo, pudiendo incluso afectar a pinturas, provocar la formación de impurezas y originar obstrucciones, especialmente en presencia de agua. Deberán ser utilizados conductos resistentes al ataque de los alcoholes.